Uno de cada tres madrileños come fuera de casa los días laborables con una media de 3 veces a la semana y con un gasto medio de 9,8 euros, según el Barómetro de Alimentación 2009, elaborado por el Observatorio de Alimentación, Medioambiente y Salud para conocer la opinión de los madrileños sobre la calidad y la seguridad alimentaria.
Uno de cada tres madrileños come fuera de casa los días laborables con una media de 3 veces a la semana y con un gasto medio de 9,8 euros, según el Barómetro de Alimentación 2009, elaborado por el Observatorio de Alimentación, Medioambiente y Salud para conocer la opinión de los madrileños sobre la calidad y la seguridad alimentaria.
Según este barómetro, seis de cada diez madrileños que come fuera de casa los días laborables lo hace en bares y restaurantes, mientras que el 25,2% lo hace en el comedor de empresa o centro de estudios; el 18,6% lleva su comida al centro de trabajo y un 5% come en establecimientos de comida rápida.
Respecto a la confianza en los establecimientos, los que más confianza ofrecen son los mercados y las tiendas tradicionales (7,7 sobre 10), seguido de los supermercados e hipermercados. Los madrileños tienen una gran confianza (7 sobre 10) en la seguridad de los alimentos que compran en la Comunidad. El 8,5% de los encuestados señala haber comprado alguna vez alimentos por Internet. La razón de una cifra tan baja es que los madrileños esgrimen que no compran más on-line porque les gusta ver lo que compran.
Etiquetado e información
Los encuestados señalan que la información que figura en los etiquetados les resulta de gran utilidad a la hora de comprar alimentos y creen poco en los beneficios de muchos alimentos que se publicitan. Cerca del 70% piensa que la información engañosa pueda darse con mucha o bastante frecuencia.
Los madrileños valoran la fiabilidad de los profesionales sanitarios, las asociaciones de consumidores y la Administración en su papel de comunicadores de información alimentaria y demandan más información relacionada con la calidad alimentaria, el riesgo de manipular incorrectamente los alimentos y el modo de inspección de los mismos.